| El
Hotel
Situado en pleno centro
de la ciudad vieja, ocupa un edificio del siglo XVIII, que fue casa de
banca y residencia de Jesuitas, ante cuya fachada discurría el camino
real
Dos ambientes, dos mundos
dispares conviven dotándolo de encanto en esta casona restaurada
orientada en su fachada hacia el populoso mercado de la ciudad vieja, al
que acuden cada día las campesinas de las aldeas limítrofes a ofrecer
los más auténticos productos de su huerta
Su otra fachada está
orientada al grandioso parque de Belvís y dispone de un amplio jardín
privado y un romántico cenador, rodeados por paseos acristalados a modo
de claustro, que nos trasladan a un mundo de intimidad y encanto |