En Galicia tenemos Casas rurales, hoteles rurales, pensiones rusticas, hoteles de naturaleza, etc etc.., La gran mayoria muy bonitas, bien decoradas, con sus lareiras, sus hórreos, sus aperos de labranza, arcones, pios y pias, alpendres, piedras de molino, carros, fresqueras, y muchos otros elementos típicos gallegos.
Ahora bien a veces nos olvidamos que lo más importante es “El Propietario”, creo que hay que concienciarse de que cada vez las casas tienden a igualarse en cuanto a su decoración y elementos que presentan; pero en lo que no se igualarán nunca es en la Persona o personas que las dirigen.
De poco sirve tener una casa muy bonita o el Pazo mas espectacular del mundo si el propietario es un antipático. Es cierto que antipáticos conozco muy pocos.
Pero, ¿Quienes son estas personas que dedican su existencia a sus casas y a sus clientes?
Maika, Ernesto, Victor, Rosa, Maria Jose, Sara, Enrique, Saloméy Manuel, Marisa, Patricia, Randi y Juan, Chusy Francisco, Carlos, Tito, Benito y Gill, Miguel y José manuel, Irene e Ian, Nacho e Ignacio, Aurea, Helena, Alicia, Susanne y Adolfo, etc etc…….
Todas estas personas y muchas otras son las que hacen que uno se sienta bien en una casa, que tengamos ganas de repetir, que nos hagan sentir como en casa, y probablemente el cliente termine hablando más del propietario que de la casa.
¿Qué seria del Pazo Cibran sin Maika, sus explicaciones mañaneras, sus rutas y sus Gnomos?, ¿El hotel rural Dugium sin Ernesto explicándonos A Costa Morte o esos desayunos que sirve en el porche viendo al fondo el mar no serían lo mismo?, ¿Casa Suarez sin Manuel y su pesca que consigue que hasta el más urbano de los urbanos se interese por las truchas?, ¿Casa Romualdo sin Francisco y su pasión por A Ribeira Sacra?, ¿A Painza sin Maria José y su correr de un lado para otro preocupada en todo momento de sus “queridos” clientes?, seguro que más de un queso de Arzua habrá llegado a Texas, ¿La Casa Santo Estevo en el corazón de A Ribeira Sacra sin Ian e Irene que nos demuestran como hay querer a Galicia y como a veces no nos damos cuenta de lo que tenemos, esas gentes que vienen de fuera pero que parecen más ”dos nosos” que muchos que han nacido y crecido en Galicia?
Como véis el valor que yo doy al Propietario es muy superior al que doy a las “Casas” y siento que poco a poco el cliente buscará principalmente lo que yo he encontrado en mis visitas por Galicia adelante, gente con la que pasar un rato agradable, y que le den a uno ganas de volver.
Las administraciones podrán inventarse mil y un logos de calidad, tipologias de casas, todo lo que quieran, pero a las personas no se les pone sello!


Galice.net
Por la parte que me toca,muchas gracias Angel,pero sinceramente estoy muy de acuerdo con lo que dices,yo,me considero”el valor añadido”de mi empresita,pues se que es fundamental el trato personal con los clientes,es lo que mas valoran,la entrega amable y desinteresada,las recomendaciones,las charlas sobre lo divino y lo humano…si sabes que no han cenado y ya es muy tarde,tu no quieres que se vayan a la cama con hambre,abramos la nevera con ellos delante ¡queda algo de sopa¡¿la calentamos o prefiere un poco de queso y un tomate con aceite y orégano?…Lo importante para mí es que se sientan como en casa.
Sin estas pequeñas-grandes cosas,nunca nos diferenciaremos de un hotel convencinal.